viernes, 16 de mayo de 2014

Cieg@, sord@ y mud@

Hay un señor ciego, o eso parece ser, que todos los días lo veo en alguna esquina del centro de Santiago. Lo conocí en un frío día gris como el bastón que lleva en su mano, pidiendo ayuda en una esquina. Me acerqué como siempre lo hago con toda persona ciega que creo que necesitan ayuda. ¿Le ayudo a cruzar la calle, señor? A lo que me contesta: "No, ¿pero me ayuda con una monedita?" Quedé muda, no es el tipo de ayuda que esperaba entregar. Le dije que no tenía nada por ahora y me largué. Ahora me dí cuenta que el señor se lo pasa recorriendo las calles de Santiago todos los días, de lunes a viernes, entre las 8.30 y las 18.30. Que en 10 minutos puede detener a más de 30 personas de los cuales 20 les da monedas. Suponiendo que cada una de esas personas sólo tiene 100 pesos para dar, el señor se tendría un ingreso diario de más de 100.000 pesos. Mejor me paso por ciega pero por mientras me hago la sorda con él.